En la provincia de León podemos disfrutar de muchos pueblos preciosos. Los hay para todos los gustos y estilos: con nombres larguísimos, como Colinas del Campo de Martín Moro Toledano, pueblos por los que pasa el Camino de Santiago, pueblos medievales y pueblos conocidos por su gastronomía. Pero únicamente tres, de toda la provincia de León, se encuentran incluidos en la lista de los Pueblos más bonitos de España: Peñalba de Santiago, Castrillo de los Polvazares y Molinaseca.
La asociación de Los Pueblos más bonitos de España nace para dar a conocer los maravillosos pueblos que salpican la geografía española. Cada año eligen, de entre todos los solicitantes, cuáles son los que entran a formar parte de esta red. Para poder acceder a este galardón tienen que cumplir una serie de requisitos: no superar los 15.000 habitantes y poseer algún patrimonio arquitectónico o natural. Después de comprobar, a través de una visita, que cumplen los requisitos, se graba un vídeo y se valora en una comisión si entran a formar parte de esta red.
Los pueblos que forman parte de Los Pueblos más bonitos de España tienen un cartel indicativo en el pueblo y aparecen la página web, dándolespublicidad también en las redes sociales.
Peñalba de Santiago
A 20 kilómetros de Ponferrada, y a 1100 metros de altitud, se encuentra este pueblo en el corazón de la Tebaida berciana. Esta zona fue elegida por muchos ermitaños, que acudieron a ella buscando tranquilidad para dedicarse a la oración.
Erguido sobre una peña, con sus casas entorno a su iglesia mozárabe del siglo X, este pueblo forma un conjunto único. Es un lugar muy cuidado en el que todas sus callejuelas tienen un encanto especial. Todo el pueblo tiene vistas a la montaña.
Una de las rutas preferidas por los visitantes es la que nos lleva hasta la Cueva de San Genadio, religioso benedictino y fundador de varios monasterios en el Bierzo. Las vistas desde la cueva son impresionantes. Se puede acceder a su interior, donde hay un pequeño altar dedicado al santo.
Hay una leyenda sobre el nombre del Valle del Silencio, que es donde se encuentra la cueva. San Genadio estaba meditando, pero le costaba concentrarse con el estruendo del ruido del agua. Así que exclamó “¡silencio!” y el sonido del agua enmudeció.

Castrillo de los Polvazares
A 7 kilómetros de Astorga, en la comarca de la Maragatería, se encuentra otro de los pueblos de la lista. En 2020 entró a formar parte de los Pueblos más bonitos de España. Es un pueblo cuidado, con calles empedradas y enormes casonas de piedra rojiza con portalones de madera en los que predomina el color verde. Es un sitio para visitar con calma, donde el tiempo parece haberse detenido, y pasear sin prisa por sus callejuelas es un auténtico placer.
En Castrillo de los Polvazares podrás ver la típica arquitectura maragata. La principal actividad durante los siglos XVI y XIX fue la de arriero. Los arrieros maragatos partían con sus carros tirados por mulos hasta Galicia, donde cargaban mercancía: pescado, vino y salazones, y la transportaban hasta Madrid. Las casas arrieras están construidas con piedra rojiza y la entrada es un gran portón compuesto por un arco de medio punto. Estos portones eran grandes para que el carro pudiera guardarse dentro del patio central. En las fachadas de muchas de sus casas hay escudos conseguidos por los favores y trabajos realizados a la Corona.
El plato típico de la maragatería es el cocido. Desde la época de los arrieros hasta la actualidad nos ha llegado esta comida. Es un plato muy contundente que los arrieros comían y les alimentaba para todo el día. El cocido maragato está compuesto por siete tipos de carne, garbanzos pequeños, repollo o berza y sopa. Además, el orden en el que se come es el que he puesto, primero la carne y lo último la sopa.

Molinaseca
Ha sido la última incorporación a la red de Los Pueblos más bonitos de España. A tan solo 6 kilómetros de Ponferrada se encuentra este precioso pueblo de aire medieval con casas blasonadas de piedra y balcones de madera.
El Puente Romano o Puente de los Peregrinos es lugar de paso obligado de los que peregrinan a Santiago de Compostela por el Camino Francés. Su origen se atribuye a la época romana. Es un puente peatonal de siete arcos, de los cuales tres de ellos, los más antiguos, están parcialmente soterrados. Aquí se encuentra la piscina fluvial que hace las delicias tanto de los lugareños como de peregrinos o visitantes en verano. La calle Real atraviesa el pueblo y une el Puente Romano con el Crucero del Santo Cristo.
Algo que llama mucho la atención de todas las personas que visitan Molinaseca es el hecho de que este pueblo esté hermanado con el camino japonés del Shikoku Henro. A este camino se le conoce como la ruta de los 88 Templos de Shikoku. En el albergue municipal podemos admirar la talla de Kannon: un artista japonés talló en un nogal vivo la representación de esta Buda femenina.
Entre sus fiestas destaca «La Fiesta del Agua», declarada de interés turístico provincial y que se lleva celebrando desde 1954. Todos los agostos, durante las fiestas en honor a Nuestra Señora de las Angustias y San Roque, a las 8:00 de la mañana se suelta el agua por la Calle Real y, caldero en mano, se desata una batalla en la que todo el mundo acaba empapado.
Si te gustan las rutas de senderismo, Molinaseca es punto de inicio de la ruta «Las Puentes de Malpaso», en la que disfrutarás tanto del paisaje como de dos puentes de origen romano. En Molinaseca dispones de una amplia variedad de alojamiento para tu escapada y podrás degustar productos típicos de la zona en sus restaurantes y bodegas.

Hola! Es posible entrar a ellos ahora a finales de abril? Voy de Madrid
En Castilla y León de momento tenemos cierre perimetral de toda la comunidad hasta el 9 de mayo.