Hay muchos lugares que ver en Sicilia. Es una isla de interior, muy mediterránea, con una mezcla de aire español, árabe y griego por su historia, sin dejar de lado el carácter del sur de Italia. Sicilia es una isla de montañas y volcanes, de playas «vírgenes», de templos e iglesias o incluso de ciudades árabes. Es una isla realmente completa, quizá por ser la isla más grande del mar Mediterráneo.
Sicilia es siete veces más grande que la isla de Mallorca, por lo que primero antes de partir hay que tener en cuenta su importante tamaño. Hay cantidad de lugares que ver en Sicilia. y por tanto hay que poner el foco en la zona que quieras visitar. En esta ocasión hemos elegido la costa este, la más rica en cultura posiblemente, pero otros apuestan por la costa oeste, más árabe y con menos turismo.
En el recorrido por la costa este hay varios puntos que no deberías perderte, como son:
El Monte Etna
Uno de los volcanes más activos de toda Europa es el Etna sin duda. Cada vez que ruge el Etna tiembla el sur de Italia. Desde él se puede ver toda Sicilia y es uno de los paisajes más agrestes y singulares de toda la isla. Subir al Etna no es cuestión de estar en forma, realmente el parque nacional está tan preparado para que lo puedas subir hasta en funicular.
Taormina, la más visitada
Taormina junto a Palermo es posiblemente la ciudad más visitada de toda Sicilia. Taormina está ubicada frente al mar, junto a una espectacular terraza en el monte Tauro. En verano Taormina es un hervidero de turistas y para acceder a esta población se montan largos atascos, de varias horas, solo para poder acceder a lugares como el teatro griego más famoso de toda la isla, el Teatro Greco. En Taormina se percibe riqueza, muy diferente al resto de la isla. Su belleza es natural, y además de antigua capital bizantina fue uno de los lugares predilectos de los españoles durante su estancia en la isla. Por desgracia, en los meses de julio y agosto es prácticamente imposible encontrar alojamiento e incluso cenar en un restaurante, la ciudad sencillamente esta abarrotada, algo que hace que pierda parte de su encanto en los meses de verano. Nosotros tardamos 2 o 3 horas en recorrer apenas 5 kilómetros….

Catania, decadente pero llena de vida
Catania es una ciudad un tanto oscura. Es sucia , decadente como buena parte del sur de Italia, pero con esa vida que da una ciudad con una amplia comunidad universitaria. El centro parece olvidado, pero quizá en eso radique el encanto de la ciudad. Mercados callejeros en calles estrechas o locales nocturnos para tomarse una copa son parte de la genética de esta ciudad, pero si nos vamos hacia el pasado, Catania esta salpicada por la historia del Etna, ya que fue sepultada en el siglo XVII dejando desolación y muerte a más de 20 000 personas.
Merece la pena pasar al menos una noche en Catania, ya que la decadencia se vive de día y la luz se disfruta de noche.

Siracussa, la más bella
Siracussa y todo lo que la rodea es una de las zonas más completas de la isla. Es de lo mejor que hay que ver en Sicilia. La isla de Ortigia destaca por sus iglesias, alguna de la época española, la Piazza del Duomo, la Fontana de Aretusa y la fachada de la catedral. Junto a Siracussa esta un espléndido y enorme parque arqueológico, donde está el Teatro Greco y un espectacular anfiteatro romano.
La zona de Siracussa es tan grande que merece la pena pasar una noche aquí, ya que entre la isla y el complejo arqueológico se va un día entero.
Noto y el barroco
Para muchos el barroco de Noto puedes llegarles a resultar un tanto hortera e incluso de cartón piedra por sus reflejos dorados. Para otros es la ciudad más bonita de toda Sicilia, por sus largas escalinatas, sus balcones y por la simetría de todas sus calles. No estaba en nuestros planes iniciales, teníamos muchas cosas que ver en Sicilia, pero Noto al final nos sorprendió.
El Noto actual es una ciudad nacida de la devastación de un terremoto en el siglo XVII y obra de un duque-arquitecto de gusto dudoso pero de grandes pretensiones. Noto sorprende, sencillamente no te la esperas.