El espejo más grande del mundo está en Bolivia

Cristina C. Ugidos Bolivia, uno de los países más desconocidos para los españoles. Cuando pensamos en Sudamérica nos viene a la cabeza Machu Picchu en Perú, el tango argentino o la selva amazónica de Brasil (también los carnavales de Río, para qué nos vamos a engañar). Pero, ¿y Bolivia? Si tuvieras que decir qué se puede visitar en Bolivia, a lo mejor suena La Paz o el lago Titicaca, que comparte con Perú.

Pues nos vamos a introducir un poco más al sur del país y en esta ocasión voy a presentar uno de los lugares más impresionantes de Sudamérica: el Salar de Uyuni. Se trata del “desierto” de sal más grande del mundo. Dicen que si todos los seres humanos del planeta quisieran juntarse para hacer una gran fiesta sería allí donde entrarían sin apretujones o codazos. Sí, así de grande es.

A no muchos kilómetros de la frontera de Chile y a nada más y nada menos que 3.650 metros sobre el nivel del mar se encuentra la reserva de litio más grande del mundo. Es tan grande que se puede ver incluso desde el espacio. A esa altura hace frío todo el año, pero la experiencia es imperdible. Allí tienes la oportunidad de dormir en un hotel hecho íntegramente de sal, como los iglúes esquimales hechos a partir de bloques de hielo.

¿Por qué lo llaman el espejo más grande del mundo?

También se le conoce como el estudio fotográfico más grande del mundo, porque su blanca extensión llega hasta donde alcanza la vista. Jugando con la perspectiva y engañando al cerebro, allí se pueden conseguir imágenes tan divertidas como estas:

Sudamérica en general tiene una peculiaridad, allí no existen las estaciones, al menos no como las conocemos nosotros. Si bien saben qué son y cuando empieza la primavera, el otoño, el verano o el invierno (que, como sabes, en el hemisferio sur del planeta van al contrario, cuando en España es verano, allí es invierno), las flutuaciones térmicas entre ellas no son para nada relevantes. Lo que sí tienen es época de lluvias y época seca.

La época de lluvias, que comienza en torno al mes de noviembre, se prolonga hasta casi entrado abril. Cuando llega esta estación, el agua forma una película húmeda sobre la sal de Uyuni, provocando que se convierta en el espejo más grande del mundo. Sin lugar a dudas es uno de esos sitios que hasta que no lo conoces no te crees lo que están contando. Yo tuve la suerte de viajar en época seca y en época de lluvias y aunque en el mismo lugar, las sensaciones y experiencias fueron totalmente diferentes. Bolivia es tres veces más grande que España y en él existen muchos rincones increíbles y dignos de mencionar. Pero eso será tema para otra entrada.

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