Archive for El Bierzo Digital

Ruta por la Transilvania de Drácula

No he podido resistir la tentación y con la llegada de Halloween y Todos los Santos la próxima semana voy a proponer una ruta a caballo entre la literatura y la realidad. Drácula es quizá una de las novelas más famosas de la historia de la literatura. Escrita por el novelista irlandés Bram Stoker, sitúa un personaje oscuro en la región de Transilvania, lugar que nunca visitó el escritor, pero cuyo pintoresco nombre le llamó la atención.

Se dice que la realidad siempre supera la ficción, pero en este caso debemos decir que la ficción superó, y eso que no era fácil, la realidad histórica. Allá por el siglo XV vivió Vlad Tepes, a quien llamaban Vlad Drăculea, por ser hijo de Vlad Dracul (de la Orden del Dragón), cuya costumbre de empalar a sus enemigos le ha dado la fama mundial.

Fue un incansable guerrero que luchó contra el Imperio Otomano y un héroe de la defensa de su patria. Aunque nunca contó con un gran ejército, triunfaba a base de tácticas de guerrilla: infectaba los pozos de agua del enemigo, mandaba a sus campamentos a enfermos de tuberculosis para contagiarlos… Según algunos grabados de la época, le gustaba mojar pan en la sangre de sus enemigos en una copa, sin duda, esto no hizo más que alimentar la leyenda del Héroe Nacional.

El Castillo de Bran

Evidentemente con un castillo así, todo tipo de cuentos y leyendas pueden echar a volar la imaginación. La novela está inspirada en esta construcción del siglo XII, aunque no hay ninguna prueba de que el famoso príncipe Vlad Tepes haya pisado nunca el castillo de Bran. Toda la parafernalia draculera en esta región es absolutamente ficticia.

Es la atracción más visitada de Rumanía y los lugareños se empeñan en ofrecer souvenirs de Drácula y corazones sangrantes. En sí, la región es preciosa, entre las montañas Bucegi y Piatra Craiului. Hoy es un museo abierto al público que contiene muebles, pinturas y recuerdos de su época como residencia real. Su perfil de torres puntiagudas, almenas y saeteras alimenta la idea de que se trata del castillo descrito por la novela.

El Castillo de Poienari

Aquí sí que podemos hablar de realidad, pues estamos ante la fortaleza mandada construir por el mismísimo Vlad Tepes en 1459 y estratégicamente situado para guardar la entrada desde Transilvania al valle del Arges. La vista fabulosa de las gargantas de los Cárpatos merece, sin duda alguna, los 1.426 escalones que requiere la visita. Poienari, en la región de Valaquia, es el lugar de nacimiento del auténtico Vlad Tepes.

Bucarest

Si bien podríamos pensar que Bucarest no guarda mucha relación con la historia vampírica, nos equivocaríamos, pues fue precisamente aquí donde falleció Vlad Tepes, a los 45 años de edad, luchando contra los turcos para recuperar su trono. En el Museo Nacional de Historia se expone un retrato de este malvado personaje considerado por los rumanos un héroe nacional por haber expulsado a los turcos. También en este museo se guarda el documento más antiguo que atestigua el nombre de la ciudad, fechado en septiembre de 1459 y firmado con la enorme firma del Empalador.

En el antiguo barrio de Curtea Veche se encuentra el Palacio de Vlad Tepes junto a la Iglesia de la Anunciación y la Iglesia Stavropoleos, una joya de la arquitectura ortodoxa y muy cerca de la cervecería más famosa de la ciudad, Carul cu Berre, construida en 1878 y que tampoco hay que perderse. Vlad Tepes fue asesinado en 1476 en los bosques que rodean la Isla de Snagov, en cuya iglesia se dice que está la tumba del príncipe.

Brasov

Uno de los grandes destinos turísticos dentro de Rumanía,aunque poco tiene que ver con la leyenda de Drácula, aunque fue víctima de la brutalidad de Vlad ‘El Empalador’ por apoyar al príncipe Dan, su principal rival por el poder en Valaquia.

Lo que no se puede dejar de ver es la Iglesia Negra, la mayor catedral gótica que se levanta entre Viena y Estambul. El color se lo debe a un incendio que sufrió en 1689. En el interior, las 120 fabulosas alfombras turcas que cuelgan de las galerías nos recuerdan que estamos en una importante ruta comercial: los mercaderes hacían este tipo de regalos a la iglesia en sus expediciones a tierras otomanas.

Petra, última cruzada a una de las maravillas del mundo moderno

Para la mayoría de nosotros no sabíamos de la existencia de la ciudad grabada en piedra de Petra en Jordania hasta la llegada de la película Indiana Jones y la última cruzada. Sí, esa donde un jovencísimo Harrison Ford tuvo que enfrentarse a pruebas que desafiaban la lógica y el ingenio para conseguir el Santo Grial. La película presentó un templo que data de finales del siglo VIII a.C. y que a muchos nos conquistó. La escultura sobre la propia roca del valle, el color rojizo de la arenisca y la majestuosidad de sus columnas llamaron la atención sobre este conjunto monumental.

Construido por los edomitas, desde diciembre de 1985 está inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco. La zona que rodea el lugar es también, desde 1993, Parque Nacional arqueológico. También fue nombrado como una de las nuevas siete maravillas del mundo moderno en 2007.

La ciudad de Petra se localiza en un valle angosto, al este del valle de la Aravá que se extiende desde el mar Muerto hasta el Golfo de Aqaba. Los restos más célebres de Petra son sin duda sus construcciones labradas en la misma roca del valle (hemispeos), en particular, los edificios conocidos como el Khazneh (el Tesoro) y el Deir (el Monasterio).

Alrededor de Petra se encuentran tumbas excavadas en la roca que presentan fachadas de tipo helenístico incluido el célebre Khazné y el monasterio Deir. También se encuentran veinte rocas llamadas jinns que representan quizá a los dioses vigilando la ciudad.

Hay un teatro que fue originalmente construido por los nabateos en el siglo I, con una capacidad de 3000 espectadores, y luego fue ampliado por los romanos en el 106 E.C. a 8500 espectadores. Fue tallado mayormente en la roca, pero la parte del proscenio fue construida con una mezcla de roca tallada y de albañilería; tenía un orquesta semi-circular y gradas en tres niveles superpuestos en forma de luna creciente. El teatro fue descubierto en 1961 y sacado a la luz por un equipo de arqueólogos americanos.

Las rocas de Petra están cubiertas por cerca de 4.000 inscripciones, de las que un 80% son firmas, en su mayoría de peregrinos religiosos pre-islámicos que dejaron las huellas de su piedad. Los nabateos que la mayoría de las veces escribieron en papiro y en piel, materiales que se destruyen rápidamente, no tenemos otra opción más que el estudio de las inscripciones grabadas en la piedra de Petra y en otras partes de Oriente Medio donde el alfabeto era bastante común.

Sin lugar a dudas, Petra es el lugar más visitado de Jordania. El precio de la entrada, y demás gastos, a este sitio es particularmente elevado para los habitantes de los países en vías de desarrollo, porque la mayoría de turistas son europeos o de América del Norte. Además de las ruinas, se pueden visitar dos museos, el museo arqueológico, situado en una antigua cueva nabatea en la colina de al-Habis, que presenta objetos de diferentes períodos, edomitas y romanos. El segundo, inaugurado en 1994, es el museo nabateo de Petra, que ofrece información sobre la historia de la ciudad arqueológica y los nabateos, sobre la geología de la región y presenta las excavaciones en varios monumentos y lugares importantes.

Ons, una aventura isleña (casi) sin salir de casa

En el corazón del Parque Nacional de las Islas Atlánticas de Galicia nos encontramos con el archipiélago de Ons, situado a la entrada de la ría de Pontevedra, una de las Rías Bajas. Las isla más importante, que da nombre al archipiélago, posee una importante colonia de aves marinas, así como unos fondos marinos de gran biodiversidad. Son frecuentes los avistamientos de delfines, cachalotes o rorcuales.

Es un paraje muy frecuentado por el turismo que, sobre todo, decide ir a degustar su gastronomía. Los dos restaurantes de la isla son conocidos por su pulpo, su marisco o su churrasco. Miles de turistas se acercan en la época estival debido a las posibilidades de alojamiento, así como el atractivo paisaje que ofrece. Si bien el archipiélago de las islas Cíes es el más conocido, no podemos dejar de lado los senderos de Ons. La aventura está a la orden del día y la isla es un lugar tan bueno como cualquier otro para perderse en la belleza que ofrece.

La ruta Sur

La isla posee cuatro rutas de senderismo de diferente dificultad. La Ruta Sur tiene un recorrido muy completo que transita por toda la mitad sur de la Isla de Ons. Parte de As Rodas y sube por la calle de O Curro y continua hasta Pereiró (cuya playa queda reducidas a la nada en la pleamar). Allí gira a la izquierda buscando el mirador de Fedorentos, atalaya que nos ofrece una panorámica espectacular de la isla de Onza, las islas Cíes, la Costa de la Vela y la ría de Aldán.

La siguiente parada es el Buraco do Inferno, una impresionante formación geológica que fue construyendo. El camino bordea los acantilados verticales de la costa de Ons hasta alcanzar la ensenada de Caniveliñas, desde donde atraviesa la Isla para regresar a O Curro.

Ruta do Castelo

Esta ruta es la más corta, poco más de un kilómetro, y es la más realizada de la Isla. Es un paseo suave que se inicia en el área de descanso que hay cerca de la playa de As Dornas, nombre que recibe de las embarcaciones tradicionales de pesca que usaban los pescadores.

Con dirección norte, aparece un camino que bordea la costa oriental y que se adentra en un pequeño bosque de sauces para llegar hasta al mirador do Castelo. Desde esta antigua batería de costa -sin terminar- hay unas vistas excelsas de la Ría de Pontevedra, y unos metros más abajo se puede descurbrir hay una curiosa furna.

El regreso se completa dirección O Curro, y se hace por un camino interior alejado del mar, dirección sur.

La ruta Norte

La Ruta Norte (o “ruta naturista”) parte de la caseta de información del Parque Nacional de las Illas Atlánticas y pasa por la famosa Playa de Melide.

Atraviesa la aldea de O Curro, pasando también por la Fonte do Castelo, bordea los acantilados de la costa este para finalizar en la Playa de Melide. Desde aquí hay desviarse hasta el mirador de punta Centolo.

Tras retomar el camino continuamos hacia el suroeste, un lugar ideal para observar aves y sus zonas de nido. Después de descender hacia a la ensenada de Caniveliñas hay que desviarse a la izquierda y atravesar la isla de regreso al pueblo de O Curro.

Ruta del Faro

La preciosa Ruta del Faro sale desde O Curro y asciende muy suavemente en dirección al barrio de Cucorno.

La ruta llega hasta el Faro de Ons, un edificio que data de 1926 y de los pocos en España que sigue atendido por un farero. Antes de llegar al faro se pueden ver las mejores vistas de la Isla cerca del Helipuerto. Seguidamente bordearemos los acantilados para llegar la ensenada de Caniveliñas.

En la parte más baja de la ensenada se descubre un camino que atraviesa la Isla de Ons por la parte más estrecha y nos permitirá regresar al punto de partida.

Cinco maravillosas playas que invitan a perderse

La mitad de las playas están en la parte oriental de la Isla de Ons. Ordenadas de Norte a sur estaría: Melide (la más grande y playa nudista), das Dornas (accesible por la parte norte del muelle), Area dos Cans (más famosa y concurrida), Canexol (muy cerca tanto del castro como del cementerio) y Pereiró (la playa más meridional de la Isla).

Las playas que están en el occidente de la Isla, mirando al Atlántico son: Los pedregosos arenales de Fontiñas y Liñeiro, junto con la playa de Fedorento, al sur, además de este islote septentrional, en la Isla podemos encontrar la playa de Onza Norte y Onza Sur.

Si quieres conocer más y cómo llegar, te invitamos a que pinches aquí y lo descubras tú mismo.

El espejo más grande del mundo está en Bolivia

Cristina C. Ugidos Bolivia, uno de los países más desconocidos para los españoles. Cuando pensamos en Sudamérica nos viene a la cabeza Machu Picchu en Perú, el tango argentino o la selva amazónica de Brasil (también los carnavales de Río, para qué nos vamos a engañar). Pero, ¿y Bolivia? Si tuvieras que decir qué se puede visitar en Bolivia, a lo mejor suena La Paz o el lago Titicaca, que comparte con Perú.

Pues nos vamos a introducir un poco más al sur del país y en esta ocasión voy a presentar uno de los lugares más impresionantes de Sudamérica: el Salar de Uyuni. Se trata del “desierto” de sal más grande del mundo. Dicen que si todos los seres humanos del planeta quisieran juntarse para hacer una gran fiesta sería allí donde entrarían sin apretujones o codazos. Sí, así de grande es.

A no muchos kilómetros de la frontera de Chile y a nada más y nada menos que 3.650 metros sobre el nivel del mar se encuentra la reserva de litio más grande del mundo. Es tan grande que se puede ver incluso desde el espacio. A esa altura hace frío todo el año, pero la experiencia es imperdible. Allí tienes la oportunidad de dormir en un hotel hecho íntegramente de sal, como los iglúes esquimales hechos a partir de bloques de hielo.

¿Por qué lo llaman el espejo más grande del mundo?

También se le conoce como el estudio fotográfico más grande del mundo, porque su blanca extensión llega hasta donde alcanza la vista. Jugando con la perspectiva y engañando al cerebro, allí se pueden conseguir imágenes tan divertidas como estas:

Sudamérica en general tiene una peculiaridad, allí no existen las estaciones, al menos no como las conocemos nosotros. Si bien saben qué son y cuando empieza la primavera, el otoño, el verano o el invierno (que, como sabes, en el hemisferio sur del planeta van al contrario, cuando en España es verano, allí es invierno), las flutuaciones térmicas entre ellas no son para nada relevantes. Lo que sí tienen es época de lluvias y época seca.

La época de lluvias, que comienza en torno al mes de noviembre, se prolonga hasta casi entrado abril. Cuando llega esta estación, el agua forma una película húmeda sobre la sal de Uyuni, provocando que se convierta en el espejo más grande del mundo. Sin lugar a dudas es uno de esos sitios que hasta que no lo conoces no te crees lo que están contando. Yo tuve la suerte de viajar en época seca y en época de lluvias y aunque en el mismo lugar, las sensaciones y experiencias fueron totalmente diferentes. Bolivia es tres veces más grande que España y en él existen muchos rincones increíbles y dignos de mencionar. Pero eso será tema para otra entrada.

La Gran Muralla

Es una historia vieja como el hombre y se adentra en el ámbito de los mitos: ganaderos ante agricultores, nómadas frente a sedentarios. Caín contra Abel. Durante siglos, la franja de terreno que se extiende entre el golfo de Bo Hai y el desierto de Gobi fue el lugar donde dirimían intercambios y rencores dos culturas irreconciliables. Por una parte, los pueblos de la estepa, jinetes errantes en perpetuo movimiento tras sus rebaños y la caza. Por otra, al sur, el mundo de las llanuras y las vegas del río Amarillo, con sus campesinos que hacían del cultivo de la tierra, el arraigo y el esfuerzo cotidiano, un modo de vida y su razón de ser.

Los relatos y fantasías sobre encarnizados enfrentamientos entre estas dos culturas se pierden en la noche de los tiempos. Sin embargo, hubo que esperar al siglo XVI para que los emperadores Ming asestaran el golpe definitivo contra las incursiones nómadas: alzaron una colosal muralla que atravesaba China de este a oeste. Con ella, extrañaban allende sus fronteras a quienes rechazaban su orden y autoridad; los expulsaban del paraíso chino. No cuesta imaginar la frustración de la caballería nómada, habituada al libre galope por espacios abiertos, al ver su paso interrumpido por una barrera casi insalvable. Tal era la magnitud del obstáculo, que su leyenda lo señala la única construcción alzada por el hombre que puede verse a simple vista desde la Luna.

Dos mundos que envuelven la Gran Muralla y arropan. Dos mundos que, pese a su ancestral desconfianza, se han influido mutuamente hasta crear nuevas formas de civilización, fruto de la interacción y el mestizaje cultural.

Hoy, como siempre, el norte de China sigue siendo un apasionante campo de batalla entre modelos contrapuestos. Aquella secular lid entre caballos y cultivos ha sido sustituida por otra no menos dramática: la que enfrenta a la China rural con la urbana; las formas de vida tradicionales con el mundo de los negocios, la especulación y el fulgurante enriquecimiento. Centenares de miles de campesinos chinos abandonan cada año sus tierras, camino de unas ciudades en imparable crecimiento. Las consecuencias de este flujo, buenas y malas, se evidencian ante el viajero, testigo privilegiado de unos frenéticos cambios cuyas consecuencias, de un modo u otro, nos afectan ya a todos.

Barjas

Barjas es el municipio situado en la parte más occidental de la comarca del Bierzo, con una extensión de 42 kilómetros cuadrados y formado por 14 núcleos de población con menos de 400 habitantes.

Dista 154 kilómetros de la capital leonesa y su altitud oscila entre los 800 a 1.300 metros. Sus localidades son: Barjas, Corrales y Peña Caira, Mosteiros Corporales, Vegas do Seo, Quintela, Barosa, Albaredos y Cruces, Guimil y Serviz Busmayor, Campo de Liebre, Moldes y Hermide.

Son muchos los que consideran a Barjas como uno de los lugares más bellos, pero a la vez, es uno de los más desconocidos de la comarca berciana. Sus núcleos de población se asientan en dos profundos valles regados por los ríos Barjas y Corporales, con una gran calidad paisajística.

Apenas iniciado el trayecto por la carretera de acceso se pude contemplar la gran belleza que conforman los pueblos que asoman entre las montañas, valles llenos de vegetación y riachuelos de aguas frías y cristalinas, con un cielo cubierto de estrellas que es muy difícil poder contemplar en otro punto.

Las fiestas son en honor a Los Dolores en septiembre. Su iglesia parroquial es de los siglos XVI y XVII. En general, la arquitectura de la zona muestra una piedra tosca y rústica adornada por tejados de pizarra y viejos corredores de madera. En el centro del pueblo de Barjas, se alza la iglesia parroquial con su torre, campanario, soportales y altar mayor de estilo barroco. Existen también numerosos molinos romanos y una ferrería donde su fundía el mineral usado para útiles y herramientas.

Adentrarse en los valles supone un encuentro con castaños milenarios, testigos de su historia. En sus valles y sus laderas pueden encontrarse una gran variedad de especies autóctonas como acebos, abedules o robles que intentan robarle el protagonismo al único hayedo existente en la comarca. Situado en Busmayor, es el bosque de esta especie más occidental de cuantos existen en el continente europeo.

 

El momento de Chile

Cuando un país tiene una región de magnetismo poderoso que por sí sola es capaz de movilizar a los viajeros, tiene una fortuna incalculable. Es lo que le pasa a Chile con sus territorios patagónicos y magallánicos. El mito de tierras batidas por el viento donde habitaron gigantes, el lugar donde el mundo se acaba y marinos de todos los tiempos han debido de enfrentarse a mares de fiereza desatada son capaces, sin ayuda de otras fuerzas, de hacerse con el protagonismo del país.

Chile, afortunadamente, tiene muchos atractivos adicionales. Su configuración territorial, única en el mundo, facilita el tránsito de paisajes y climas. Por tanto, también de gentes y maneras de hacer las cosas, comer y divertirse. Es evidente que la Patagonia y Tierra de Fuego atraen como un remolino irresistible. Pero también lo hacen los menos conocidos desierto de Atacama, Aracaucanía o cordillera de los Andes. Y así, como en una lección de geografía que se toma a bordo de autobuses desvencijados, van desfilando volcanes nevados que rozan los siete mil metros de altura, salares llanos y blancos como espejos, estaciones mineras polvorientas y decadentes, bosques frondosos y lagos hasta llegar al sur, donde el reino de los hielos y los laberintos pétreos se muestran en su máximo explendor.

Los avatares de la historia han proporcionado a Chile, además, territorialidad sobre lugares tan dispares como una parte de la Antártida, el archipiélago de Juan Fernández (donde el drama de un marinero llamado Alejandro Selkirk dio pábulo a la hermosa historia del náufrago Robinson Crusoe) o los primeros y más orientales territorios polinésicos, la isla de Pascua.

De cabo a rabo, hemos paseado por las ciudades de calidez mediterránea, los eriales septentrionales, las exuberancias boscosas del centro y los austeros dédalos isleño meridionales. Todo ello, intentando en cada experiencia descubrir, tras la adustez y la socarronería de los chilenos, a una gente y un país que se distinguen por su hospitalidad y que desde ahora están obligados a convertirse en una referencia viajera por la belleza de sus paisajes y no por los escabrosos sucesos políticos que alteraron la vida cotidiana durante décadas. Chile y los demás ciudadanos del mundo nos merecemos el regalo que la naturaleza en estado puro nos brinda para aprender y disfrutar.

Ocho hoteles en España para viajar con tu mascota

Las mascotas son parte de la familia pero viajar con ellas no siempre es tan fácil. Si pudieran elegir, reservarían alguno de los hoteles pet friendly que recomienda trivago, donde han creado espacios exclusivamente pensados para ellas, cuentan con camas especialmente diseñadas, kits de bienvenida y servicios de canguros y paseadores. La mayoría se encuentran cerca de playas o espacios donde los animales son bienvenidos y pueden disfrutar del mar o el turismo activo con sus dueños; o los hay urbanos y de diseño, porque también es posible viajar de lujo con nuestro amigo peludo.

 

  1. Hotel Mirador del Sella (Ribadesella, Asturias)

Sobre un privilegiado mirador con vistas al Cantábrico, el Sella, los Picos de Europa y la sierra del Sueve, el Hotel Mirador del Sella se alza como uno de los primeros alojamientos en hacerse con la etiqueta pet friendly. En el hotel no ponen límite ni al tamaño ni al peso de las mascotas para que cualquier compañero de cuatro patas pueda explorar libremente la naturaleza del entorno y dormir junto a su dueño en las habitaciones. Las más óptimas para ello son las de planta baja con acceso directo al jardín, en las que, además, serán recibidos con un kit de golosinas. Cuentan también con comederos, bebederos y alfombras a disposición de los huéspedes. El atento personal, conocedor del lugar, organiza personalmente rutas para disfrutar con las mascotas; desde restaurantes y calas que admiten perros hasta actividades de turismo activo juntos como el descenso del Sella en canoa. Más información del hotel en trivago.

 

  1. Señorío de Briñas (Briñas, La Rioja)

En la localidad de Briñas, en una atmósfera del siglo XVIII y con rincones llenos de historia, se alza el soberbio palacete en piedra que acoge al hotel Señorío de Briñas. Todas y cada una de sus 20 habitaciones, de decoración clásica algunas y de tintes vanguardistas otras, admiten mascotas y se acondicionan especialmente con comedero, bebedero y golosinas de bienvenida. Pocos espacios quedan vetados para los animales, pudiendo así comer o cenar acompañados de nuestros compañeros peludos en los jardines, salones o en la terraza. Por los alrededores se encuentran varias rutas de senderismo y de bicicleta de montaña que se pueden disfrutar en compañía canina. Más información del hotel en trivago.

 

  1. The Westin Valencia (Valencia)

Pero no sólo de alojamientos rurales se trata; hoteles urbanos de gran lujo como The Westin Valencia también acogen a las mascotas como un huésped más. Los hoteles de la cadena ofrecen una cama especialmente diseñada para las mascotas: la Westin Heavenly Dog Bed®. Los perros de hasta 18 kg podrán dormir con sus amos en una de las 135 habitaciones y suites de elegante estilo Art Déco, con mucha luz natural y algunas con terraza privada con jacuzzi. The Westin Valencia está idealmente ubicado en el centro de la ciudad, muy cerca del casco histórico, la zona comercial y la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Los pasillos de mármol que comunican los diferentes espacios gastronómicos están decorados con obras de arte contemporáneo de conocidos artistas españoles. Más información del hotel en trivago

 

  1. Hotel Villa Emilia (Barcelona)

“Si echa de menos a su mascota en sus viajes, no vuelva a dejarla en casa; aquí es muy bien bienvenida”, declaran en el Hotel Villa Emilia. Además de poder alojarse en la propia habitación con una cama especial, los perros y gatos acompañantes tienen permitido el acceso a cualquier área del hotel, desde el restaurante Zinc-Bar, donde ofrecen una elaborada cocina bistró con música en directo, hasta La Terrassa, un bar al aire libre de ambiente relajado para disfrutar de una Barcelona bañada por la puesta de sol a vista de pájaro. Cerca se encuentra el Parque de Montjuic, que se puede recorrer en compañía de mascotas. Muchos otros parques, tiendas y restaurantes admiten animales en Barcelona; el personal del hotel guía encantado a los huéspedes para disfrutar de la mejor versión pet friendly de la Ciudad Condal. Más información del hotel en trivago.

 

  1. Augusta Spa Resort (Sanxenxo, Galicia)

En el Augusta Spa Resort también van más allá de la admisión de mascotas; han creado el Pet Resort, una zona exclusiva para el uso y disfrute de dueños y peludos con piscina para mascotas y casetas especializadas. Cuentan también con habitaciones habilitadas donde es posible alojarse con su mascota y parte del abono de este suplemento se destina a protectoras de animales de Villagarcía de Arosa y Pontevedra. Enclavado en una zona verde residencial en Sanxenxo, se puede disfrutar de los tranquilos paseos rutinarios o de un día en ruta en familia con el alquiler de bicicletas eléctricas que ofrece el hotel. Además, no muy lejos en coche se encuentran las playas de Espiño y Sangatiño, que oficialmente permiten la entrada de mascotas para poder disfrutar en compañía peluda del litoral gallego. Más información del hotel en trivago.

 

  1. Petit Palace San Bernardo (Madrid)

El Petit Palace San Bernardo es un lugar especial desde donde descubrir los rincones de Madrid. Ubicado en un antiguo palacio de comienzos del siglo XX y junto a la Gran Vía, este hotel de diseño y cosmopolita permite disfrutar de todo el ocio de la capital. Cuenta con habitaciones dobles, triples y cuádruples adaptadas a las necesidades de todos sus huéspedes, incluidos los de cuatro patas. Dispone de habitaciones especialmente acondicionadas para ellos y ofrece un pack de bienvenida por cortesía que incluye cama, comedero y comida. Además, cuenta con el servicio exclusivo de cuidadores Gudog, que recogerán a la mascota en el propio hotel y la cuidarán mientras los dueños descubren la ciudad. Más información del hotel en trivago.

 

  1. JS Palma Stay (Mallorca, Baleares)

A escasos minutos del aeropuerto y junto a la turística Platja de Palma, el JS Palma Stay es un hotel Adults Only de cuatro estrellas pensado para disfrutar de la tranquilidad de la isla de Mallorca.  Muy cerca se encuentra también la playa de Es Carnatge, donde los canes pueden acceder libremente durante todo el año. El alojamiento admite mascotas en la mayoría de las zonas comunes y también en las habitaciones sin cargo adicional para aquellas de no más de 7 kg. Las habitaciones, de aire moderno y renovado, fueron totalmente reformadas el año pasado y algunas ofrecen vistas al mar o a la piscina. Tras descubrir los rincones del hotel, se puede tomar algo en los bares autóctonos de Can Pastilla y Cala Estància o descubrir el corazón de Palma, a pocos minutos del hotel en transporte público, que también admite animales de compañía. Más información del hotel en trivago.

 

  1. Barceló Montecastillo Golf (Jerez de la Frontera, Cádiz)

En Barceló Hotels & Resorts son conocedores de la importancia de tener cerca a nuestros seres queridos. Por ello cuentan con una serie de hoteles que aceptan mascotas, entre ellos, el Barceló Montecastillo Golf de Jerez de la Frontera. Aunque de momento no es posible jugar junto a tu mascota en su reconocido campo de golf diseñado por Jack Nicklaus, da la posibilidad a los clientes alojados en sus villas de compartir la estancia con sus mascotas. Además, a su llegada, se les obsequiará con un Pet Kit que incluye una pequeña cama, cuencos para comida y agua, una bolsita de pienso y una guía de veterinarios y centros de estética canina ubicados en las cercanías. El hotel ofrece también un servicio de canguros para mascotas que se encargan de su cuidado y de los paseos por el campo y múltiples caminos que se encuentran en los alrededores de la enorme finca que acoge al hotel. Más información del hotel en trivago.

 

 

 

Quintana del Castillo

La proponderancia principal de este municipio fue en la Edad Media, cuando se funda el Señorío de la Cepeda, que independiza a esta zona del condado de Astorga y permite su máximo explendor, que ya viviera antes de los romanos (asentamientos en Castro y Ferreras) y en tiempos del emperador Augusto, que impulsó explotaciones auríferas.

A León dista 70 kilómetros y su población ronda los mil habitantes. Su altitud es de 1.016 metros. Su municipio se compone de: Abano, Castro de Cepeda, Donillas, Escuredo, Ferreras, Morriondo, Palaciosmil, Quintana del Castillo, Riofrío, San Feliz de las Lavanderas, la Veguellina de Cepeda, Villameca y Villameriel.

Es en la Edad Media cuando surgen castillos, como los que hubo en Quintana y La Veguellina, hoy en ruinas.

El municipio de hoy tuvo entonces especial relevancia gracias al Camino de Santiago, del que quedan muestras en forma de cruceros en Villameca, Quintana del Castillo y La Veguellina. Por el mucho tránsito nació la Cofradía de Santa María Magdalena de Cerezal que, junto a los Monjes Hospitalarios de San Juan, cuidaban de los peregrinos. Estos tuvieron monasterios en el Cueto de San Bartolo y asentamientos en San Feliz y La Veguellina. También es aún hoy zona de paso de la trashumancia por la cañada de la Vizana hacia los pastos asturianos.

La Fiesta Comarcal de la Cepeda se celebra el 25 de julio. Todos los pueblos celebran la Pascua el 4 de abril, San Isidro y martes de Carnaval, si bien cada localidad mantiene su propia patronal.

La Fiesta de la Cepeda lleva más de dos décadas celebrándose en el Pantano de Villameca, la referencia turística de la zona. La Fiesta Comarcal está declarada de Interés Turístico Provincial, y reúne a miles de personas el día de Santiago Apóstol, como hemos dicho, el 25 de julio. De la época santiaguera quedan aún tradicionales romerías en Palaciosmil y Riofrío.

El Pantano de Villameca fue inaugurado en 1946, es el punto central de toda la comarca en verano y el resto del año por la vida natural y la pesca. Existen áreas de recreo muy solicitadas por los visitantes, con merendero-restaurante auspiciado por el Ayuntamiento.

Las infraestructuras son la principal carencia de la zona, por lo que desde el Ayuntamiento se reivindica desde hace años la mejora de las carreteras que unen con El Manzanal y con Carrizo de la Ribera, así como la ejecución de la carretera Pandorado. En ésta última sí se han realizado importantes mejoras.

Ecuador…Amazonia, Andes, Galápagos

Durante los cinco últimos siglos, la historia de América hispana ha sido la crónica de un robo a gran escala: el cometido por los europeos y sus descendientes, los criollos, contra las poblaciones indígenas. De manera sistemática, les han sustraído sus tierras, sus bienes, su identidad cultural e incluso el derecho a disponer de sus propias vidas, recurriendo a la violencia siempre que ha sido necesario. Culturas enteras desaparecieron, mientras otras se hundían en la marginación bajo la hegemonía de los intereses blancos. Ni los procesos de independencia del siglo XIX, ni la consolidación de las nuevas repúblicas alteraron esta tragedia.

Cabe destacar, rompiendo la Leyenda Negra, como elemento de propaganda antiespañola muy bien utilizado por imperios y naciones rivales, que nuestra nación desde el Descubrimiento tuvo una clara normativa hacia los nuevos súbditos indígenas con una protección sobre sus vidas y una misión evangelizadora-educadora desde el punto de vista etnocéntrico español. Pero mientras el colono español, se mezcló con el indígena en muchas ocasiones; ingleses, holandeses y franceses optaron por la política del arrinconamiento, la esclavitud y la masacre final de los “pieles rojas”, “infieles” y demás. Desde luego, no hemos sido unos santos en Hispanoamérica, pero hemos dejado un legado mucho mayor que la imposición y aniquilamiento habido en otras colonias de otros países.

La hora de la esperanza

Sin embargo, un viento nuevo barre hoy América: un movimiento de reivindicación indígena, de recuperación de su identidad cultural y de sus valores, se extiende por el continente. Y Ecuador, un país que tradicionalmente ha tenido poco protagonismo en los grandes movimientos sociales, se ha convertido en su punta de lanza.

Por primera vez, indios amazónicos y de la sierra, afroecuatorianos del litoral y otras culturas históricamente marginadas aúnan esfuerzos en defensa de sus derechos. La crisis del país, causada por la ineficacia y la corrupción de los partidos políticos convencionales y por el colapso de una economía excesivamente sometida a los dogmas de los organismos financieros internacionales, ha dejado al movimiento indio como la principal alternativa y casi único argumento para la esperanza. Sus valores y sus formas de pensamiento se abren paso de una forma imparable.

Como siglos atrás, el viajero actual que visita Ecuador encuentra un país con una naturaleza fantástica, que abarca desde la frondosa selva amazónica a los más altos volcanes andinos o a los avasalladores ecosistemas de las islas Galápagos. También un patrimonio artístico apabullante, con majestuosos restos incaicos y las más monumentales obras de la arquitectura colonial. Pero, sobre todo, halla un país vivo, capa de replantearse a sí mismo desde su raíz. Un país que, por primera vez en su joven historia, asume su condición plurinacional y se muestra abierto a experimentar nuevos modelos que permitan superar el fracaso de los antiguos. Al hacerlo, se convierte en una referencia para todo un continente que está desesperadamente necesitado de alternativas imaginativas y de nuevos paradigmas para encarar su futuro.